La vivienda en la declaración de la renta

Urbanal 04/04/2019

Ya ha comenzado la campaña de la Renta 2018 y podemos pedir el temido borrador. Por ello, en este artículo os damos algunas claves de cómo vuestra vivienda os puede ayudar a ahorrar en la declaración de la renta.

Deducciones en la declaración de la renta

Si compraste tu casa, la ampliaste o hiciste alguna obra de rehabilitación antes del 1 de enero de 2013 todavía puedes beneficiarte de la deducción por vivienda habitual del 15%. La inversión máxima que puedes deducir son 9.040 euros, lo que daría lugar a una deducción de 1.356 euros. El pago de la hipoteca se incluye dentro de esta inversión, por lo que si este año pasado has pagado 5.000 euros de hipoteca podrás deducirte 750 euros.

Por otro lado, si vives de alquiler puedes tener derecho a la deducción por alquiler de la vivienda habitual. Los requisitos para beneficiarte de esta son que el contrato se haya celebrado antes del día 1 de enero de 2015. Tendrás derecho a la deducción mientras este contrato sea vigente. No obstante, la realización de un nuevo contrato de arrendamiento sobre la misma vivienda al término del contrato o para modificar las condiciones de este no impedirá el disfrute de dicha deducción. Tampoco lo hará si la vivienda continúa siendo la misma, aunque el arrendador haya cambiado. Por otro lado, tu base imponible debe ser inferior a 24.107,20 euros anuales.

En caso de cumplir los requisitos y aunque no te hayas beneficiado de esta deducción con anterioridad podrás deducir el 10,05% del alquiler pagado durante 2018.

En Castilla-La Mancha existe una deducción por arrendamiento de vivienda habitual por menores de 36 años. Los requisitos son: vivir de alquiler, tener menos de 36 años y que la base imponible general y del ahorro menos el mínimo por descendientes sea menor a 12.500 euros en tributación individual o 25.000 en conjunta.

En caso de cumplir los requisitos puedes deducirte el 15% del alquiler pagado en 2018, con un máximo de 450 euros. Esta cantidad puede ascender al 20% en caso de que vivas en un municipio de menos de 2.500 habitantes o entre 2.500 y 10.000 habitantes que se encuentren a más de 30 kilómetros de una ciudad con al menos 50.000 habitantes.

Reducciones del rendimiento neto

No solo el inquilino tiene beneficios fiscales, sino que si eres arrendador o casero puedes minorar en un 60% el rendimiento neto, siempre que el inmueble sea destinado como vivienda, independientemente de la edad del arrendatario. Por supuesto, para obtener esta reducción los ingresos por el arrendamiento deben ser declarados.

Rentas exentas

Por otro lado, si has vendido tu vivienda habitual y el dinero obtenido lo has reinvertido en la adquisición de una nueva vivienda habitual o en su rehabilitación, las ganancias patrimoniales obtenidas de la venta quedarán exentas de tributar.

También estarán exentas las ganancias por transmisión de la vivienda habitual de personas mayores de 65 años o en situación de dependencia, así como las cantidades percibidas como consecuencia de una hipoteca inversa.

Por último, las ganancias derivadas de la dación en pago de la vivienda habitual para la cancelación de deuda también quedarán exentas de tributación.

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